Bueno, bueno, bueno... a ver gente este blog está destinado a contar historias de todo tipo (dentro de unos límites), pero sobre todo historias absurdas y sin sentido por así decirlo como esta:
Tuna la huérfana:
Estaba un día Tuna la aceituna colgada en su rama junto a sus amigas y parientes las cerezas, (primas, hermanas y demás familiares), cuando de repente una fuerte ráfaga de viento las arrancó una a una de sus respectivas ramas y se las llevó volando, a todas menos a la pobre Tuna. Su peor pesadilla volvía a hacerse realidad, estaba sola en el mundo como el día que llegó a aquel cerezo un mes atrás, cuando fue adoptada por la familia Cherry. Pero esta vez no iba a rendirse, habían desaparecido si, pero aún podía encontrarlas con vida, no como pasó con su verdadera familia aquella trágica noche la cual recodaría siempre como la noche de los Martini. Comenzó a balancearse con ímpetu para trepar por la rama pero era inútil, no lograba alcanzarla; siguió probando durante media hora y cuando parecía que por fin iba a alcanzar la rama una fuerte brisa la sacudió partiendo la rama en dos y precipitando a Tuna al suelo. Mientras caía Tuna gritaba a pleno pulmón desesperada, mientras buscaba con la mirada alguna forma de salvarse de la fatal caída, pero no había salvación alguna. En su desesperada agitación dio un giro tan inesperado como desafortunado que la dejó boca abajo viendo cada vez más y más cerca el suelo. Su desesperación incrementaba conforme la distancia con el suelo disminuía, cuando estaba a menos de un palmo de estrellarse cerró los ojos abandonándose a su suerte mientras su mente revivía los buenos momentos que vivió con la familia Cherry y con su familia natal. Tras unos segundos que para ella pasaron como décadas, y al no sentir dolor alguno, decidió abrir los ojos para comprobar que ocurría.
- ¡Aaaaah! - Gritó de pavor al ver el suelo casi pegado a su nariz, aunque duró una fracción de segundo puesto que al abrir de nuevo los ojos vio que volvía a estar a una distancia más que prudencial de ella.
- Pero... ¿Cómo es esto posible? - Se preguntó sorprendida. - Debería estar muerta, no puede ser -
Indagó con la mirada al rededor suya sin hallar respuesta, sin embargo, oyó un sonido procedente de algún lugar cercano en el suelo que le era muy familiar, pero no recordaba porque, parecía como si su cerebro lo hubiera borrado casi por completo. Mientras se esforzaba por recordar aquel extraño sonido, prosiguió con su búsqueda visual en pos de alguna respuesta al hecho de que estuviera volando, miró por todos lados, se miró a sí misma como pudo por si le habían salido alas por casualidad, pero nada no encontraba explicación alguna, solo le quedaba una opción... alzó la vista lentamente mientras aquel extraño ruido se hacía cada vez más intenso y sus recuerdos se iban abriendo camino en su cerebro hasta que lo vio y pudo recordarlo todo. Tras esa visión comenzó a llorar desconsolada deseando estar muerta en el suelo ante el destino que veía le aguardaba.
Continuará... (si os ha gustado claro :p).